guillermo del toro conversó conmigo en NYC y lo escribí todo aquí.
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Hoy es el periódico en español líder con edición diaria en Chicago y semanal en Los Angeles. Es parte de Tribune Media Group. Junto con Hoy Fin de Semana, la publicación de sábado y domingo, las publicaciones de Hoy tienen una distribución bruta de 1.3 millones de copias en Estados Unidos.
Hoy, the leading Spanish-language newspaper with daily editions in Chicago and a weekly edition in Los Angeles is part of the Tribune Company. Along with Hoy’s weekend publication, Hoy Fin de Semana, Hoy publications have a national gross weekly distribution of 1.3 million copies.
Para leer la entrevista completa haz click aquí

Hoy salió publicada nuestra primera entrevista para algún medio importante de Estados Unidos. La entrevista nos la hicieron hace un par de días durante el tiempo que estuvimos en Los Angeles a causa de los Streamy Awards.
NewMediaRockstars es una revista dedicada a la cobertura y el análisis de los contenidos de los nuevos medios, cultura y noticias en el mundo entero. Es una de las publicaciones principales a nivel mundial sobre la nueva ola de creadores de contenido digital.
Como voz fresca para la nueva generación de artistas y sus aficionados, NMR se enfoca en los datos más importantes e interesantes de los nuevos medios, así como en destacar a aquellos artistas que se destacan durante el ascenso y al público que los impulsa.
Gracias a Carly Lanning y Benny Luo por la entrevista.

Haz click aquí para leer la entrevista completa de dos páginas [EN INGLÉS]
Today was published our first interview for a major U.S based media. The interview happened a couple of days during the time we were in Los Angeles for the Streamy Awards.
NewMediaRockstars is a magazine dedicated to the coverage and analysis of new media content, culture and news in the world. It’s one of the leading publications worldwide about the new wave of digital content creators.
As a fresh voice for the next generation of artists and their fans, NMR focuses on the most important and interesting of the new media, as well as highlight those artists who excel during ascent and the public that drives them.
Thanks to Carly Lanning and Benny Luo for the interview.
esta noche, en Buenos Aires, es la fiesta de lanzamiento de la convocatoria de Las Visitas, el libro en el que 25 periodistas, escritores y poetas, convocados por Juan Manuel Daza, cuentan el underground a través de 25 bandas emergentes de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Alemania, Perú y Uruguay.
yo soy uno de ellos.
si estás allá deberías pasar.
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Cada mañana, al despertar, tengo cinco kilos de más pero no los tengo. Y sólo puedo llegar a la conclusión de que lo que me pesa de verdad lo llevo en el alma.
Engordo y adelgazo constántemente. Lo que no sé es desde cuando. A juzgar por las estrías de mi espalda, diría que desde hace bastante. La verdad es que a mí se me ha hecho siempre más fiable fabular causas que recordarlas.
Esta semana consulté a un nutricionista. También comencé a trotar puntualmente a las seis de la mañana y volví al gimnasio. Mi objetivo es perder esos cinco kilos que no me sobran. Y ya.
Es un mundo absurdo, así que tengo infinitas posibilidades para hacerlo. Desde la alternativa más simple hasta la más complicada. He considerado alimentarme balanceadamente y hacer ejercicio, pero también tragar pastillas chinas, hacer dietas relámpago y hasta vomitar después de cada comida. Para cada opción tengo una visión más o menos clara de los alcances y las consecuencias. Por supuesto que sé que comer bien es mejor que vomitar después de comer. Pero eso no quita que sea desagradablemente más lento. Y a mí, como a todo el mundo en este mundo de velocidades alteradas y métodos sintéticos para todo, me gusta que las cosas pasen cuando quiero que pasen y no cuando tienen que pasar.
He estado viendo las fotos de Jared Leto gordo y las de Jared Leto con 30 kilos menos después de beber sólo limonada durante un mes. Vi un stand up comedy de Wanda Sykes en el que dice que a los cauchos hay que ponerle un nombre (el de ella es Esther). A los míos no sé cómo llamarlos. Prefiero no hacerlo, no vaya a ser que me encariñe con ellos y me deprima si es que llego a eliminarlos como la plaga que son.
Es que estoy obsesionado con una gordura que no existe como los niños se obsesionan con los monstruos que viven debajo de la cama y que nadie más puede ver. Y hay días como hoy cuando pienso en genética no porque me interesen los misterios del ADN, sino porque son días en los que me gustaría que la genética y todas esas estupideces que me gustan sirvieran para cosas realmente útiles, como que mi cuerpo no tenga que terminar como el de la gorda de mi madre o mi neurosis como la del loco de mi padre o mi postdata como la del imbécil al que no se le ocurrió algo más interesante que escribir sobre su lucha contra una gordura que no existe mientras hay niños que de verdad se mueren de hambre.
Días de anorexia ficticia, de anorexia doble con queso. Como cuando uno se vuelve loco buscando dónde ha dejado su propia cabeza.
(Columna publicada en la revista Dominical del diario Últimas Noticias el 13 de noviembre de 2010)
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Algo que leí de Grandes Biografías del Siglo 26 esta mañana antes de sentarme a escribir: “El ADN es un parásito y el cuerpo no ha superado el estadio de mero anfitrión.
¿Quienes somos en realidad? Existe un conflicto fundamental entre nuestras particularidades, nuestras potencialidades como individuos y el lastre instintivo que nos lleva a invadir, conquistar, reproducir y perpetuar. Es decir, el imperio de un orden jerárquico y biológico que nos impulsa desde el individuo, desde lo que creemos es la identidad misma, pero que no es otra cosa que una suerte de esclavitud, la que nos obliga a conservar eso que se nos revela como propio y a aniquilar todo concepto rival: especies, culturas, géneros. Creo que el ADN no debe permanecer inviolable. Contiene secciones que están obsoletas en términos de un desarrollo post-evolucionario”.
Cuando no estoy leyendo teorías científicas miro porno. Bondage, más que todo. Sólamente hoy he visto sopotocientos tutoriales de nudos que un boy scout sabe hacer perfectamente, aunque no los use para lo mismo que los quiero usar yo. Internet está lleno de fotos de mujeres amarradas, inmovilizadas, sonrientes, abiertas y dispuestas. Todas en posiciones elásticas, atómicamente imposibles, virtualmente ilimitadas. Genes, tiempo y espacio. De ser esta columna una sucesión azarosa de ideas, entonces el porno, especialmente el de amarrar (una idea con otra), sería el componente físico de mi ecuación.
Y la física también ha estado de moda los últimos días. Ahora todo el mundo lee a Stephen Hawking. De alguna forma, una bastante retorcida, lo que dice, lo que muestra, lo que comparten entre sí todos los que lo ven, es porno, porno para nerds. Yo miro porno de dominación con curiosidad y rigurosidad científica, con hambre experimental. Pero mis erecciones son provocadas por otras cosas.
Algo que leí en un ensayo sobre las teorías de Hugh Evereth III, físico: “Si un viajero en el tiempo pudiera ir al pasado y asesinara a su abuelo, este viajero no nacería, y al no nacer, no sería posible que este sujeto haya viajado en el tiempo. Sin embargo, en una realidad alterna o universo paralelo, el viajero podría interactuar con su “abuelo” e incluso hacerle desaparecer, y el viajero seguiría existiendo, ya que cambió una realidad distinta a la suya, de la cual partió originalmente. Una consecuencia de estos viajes sería que para el individuo viajante no sería posible volver a la realidad de la partió inicialmente”.
Yo no querría volver. Después de viajar en el tiempo, de hackearme genéticamente, de saltar de un agujero de gusano a otro, engendrando tantos universos paralelos como sea posible, nadie debe regresar a ningún lado.
Uno lo que tiene que hacer es convertirse en una partícula, siempre en movimiento. Uno lo que tiene que hacer es cambiar su idea del romance por el gusto metódico hacia el porno, sin ataduras, sin emoción. Uno tiene que ser como esa gente que tiene el síndrome Williams, un raro trastorno genético conocido mayormente por hacer que la gente ame a otros y confíe en otros compulsivamente, aunque de mentira. Uno tiene que ser hiper-social, como esa gente que conoce a todo el mundo en Facebook aunque no conoce a nadie, montarse en el carro de perfectos desconocidos y decirle a cualquiera, aleatoriamente, que lo ama. Uno tiene que enfrentarse a todos los mundos y universos probables como si estuviera en piedra, así mismo. Darse cuenta que cada cabeza es un mundo, literalmente, y que no necesariamente en ese mundo estás tú. Y ver qué pasa cuando te des cuenta de que cuando más gente te rodea es cuando más solo estás.
En piedra, en un trillón de pedazos hechos de hidrógeno, carbono, nitrógeno, oxígeno y fósforo, perdidos en el espacio, extraviados en el tiempo, como fotos porno que nadie se atreve a bajar.
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Erwin Schrödinger propone un sistema formado por una caja cerrada y opaca que contiene un gato, una botella de gas venenoso, una partícula radiactiva con un 50% de probabilidades de desintegrarse en un tiempo dado y un dispositivo tal que, si la partícula se desintegra, rompe la botella y mata al gato.
Todo el sistema depende de un solo átomo que actúa de acuerdo a las leyes de la mecánica cuántica. Según estas leyes, el sistema gato-dispositivo no puede separarse en sus componentes originales (a saber, el gato y el dispositivo) a menos que se haga una medición sobre el sistema. El sistema “gato-dispositivo” está inevitablemente entrelazado, o como se conoce en alemán, Verschränkung.
Así, mientras la caja no se abra, el sistema antes mencionado tiene aspectos de un gato vivo y también aspectos de un gato muerto. Por tanto, sólo podemos saber de la potencialidad del estado final del gato y nada del gato en sí. Si abrimos la caja, la sola acción de observar modifica el estado del sistema, por lo que podríamos observar un gato vivo o un gato muerto. Pero es imposible saberlo con certeza. La física cuántica postula que la pregunta sobre la vida del gato sólo puede responderse probabilísticamente.
No obstante, en 1957, Hugh Everett III interpretó este problema a partir de su teoría mundos paralelos. Para Everett no es un problema probabilístico. El gato está vivo y muerto a la vez, aunque en universos distintos, todos reales, pero incapaces de interactuar entre sí hasta que un observador finalmente abra la caja y se entrelace definitivamente con alguno.
En alguna ciudad, en la sala de alguna casa, una muchachita con todos los CD’s de Soda Stereoregados en la alfombra estuvo tratando de explicarle esto a su novio durante toda la madrugada, con los dedos llenos de chucherías y la boca seca, señalándole al pobre infeliz en la pantalla de la computadora, emocionada, el descubrimiento que había hecho pocos minutos antes mientras leía la noticia que, desde distintas fuentes y asumiendo distintas intensidades, informaba sobre el estado de salud del cantante Gustavo Cerati, tras su inesperado desmayo después del concierto que diera enCaracas la noche del sábado 15 de mayo de 2010.
—Es como el gato de Schrödinger—insistía poniendo los dedos en el monitor— y está vivo.
—Chama, no te entiendo— le respondieron.
Ella quería ponerse a llorar, pero no pudo.
Seguramente en otro universo ya estaba llorando.